ES

TRIENIO

60 AÑOS

2026 – 2028

Para entender el alcance de este trienio conmemorativo, es necesario realizar un recorrido imprescindible por las arterias de la historia del jazz en la ciudad. La nuestra no es una cronología recta ni un cálculo de oficina: es un relato vivo, una sucesión de interrupciones, pasión analógica, visitas de leyendas y una fidelidad inalterable a la música en directo. Entre la fundación del certamen en el otoño de 1966 y la futura unión de años y ediciones en 2028, la ciudad ha sido testigo de un milagro cultural que se resiste al algoritmo y a las modas efímeras.

Os invitamos a zambulliros en este eje cronológico y recorrer los hitos que han convertido el festival en una de las instituciones más respetadas e indomables de Europa.

1. Los precedentes: la semilla (1920–1966)

El primer desembarco del jazz en la ciudad

Barcelona abre las puertas a un sonido nuevo llegado de Estados Unidos que aterrizó en la ciudad condal con una clara influencia parisina. Pronto, los espacios nocturnos de la ciudad se impregnan de esta fiebre urbana con la visita de figuras como Josephine Baker con la orquesta Demon's Jazz.

Barcelona empieza a establecer un vínculo visceral con el jazz y se posiciona como la puerta de entrada mediterránea de las nuevas corrientes europeas.

31 de enero de

La conquista del Palau

Organizado por el Hot Club de Barcelona (creado un año antes) de Pere Casadevall, el Palau de la Música Catalana acoge el primer concierto de jazz de su historia con un cartel triple memorable: Benny Carter, el Quinteto del Hot Club de Francia (con Django Reinhardt y Stéphane Grappelli) y la Orquesta del Hot Club de Barcelona.

El jazz demuestra su capacidad de habitar un templo de la música clásica y abre un camino de rigor que décadas después continuaría el festival.

La visita de Satchmo al Windsor

El icónico trompetista de Nueva Orleans, Louis Armstrong, aterriza en la ciudad para ofrecer una serie de conciertos en el desaparecido cine Windsor de la Diagonal.

El concierto de Satchmo sacude a la afición local y se convierte en el gran hito jazzístico de la Barcelona prefestival, algo que alimenta la necesidad de crear un evento internacional estable.

9 de enero de

La cava de la Plaza Real

Ubicado en el sótano de la Plaza Real, nace el club Jamboree gracias a Joan Roselló. El concierto inaugural lo lidera un joven Tete Montoliu. Pronto, la sala se convierte en el refugio de músicos como Dexter Gordon, Chet Baker u Ornette Coleman.

La cava funciona como el laboratorio del que surgiría, pocos años después, la infraestructura del festival.

25 de gener de

El preludio mayúsculo

Joan Roselló, el hombre de las gafas oscuras del Jamboree, se arriesga a organizar un concierto de costes elevadísimos que reúne en un doble programa la orquesta de Duke Ellington y Ella Fitzgerald acompañada por el trío de Jimmy Jones.

El éxito clamoroso de aquella noche histórica demuestra que la ciudad está preparada para una gran cita anual: en otoño de ese mismo año nació el festival.

2. La primera época: leyendas y desfase (1966–1979)

3–6 de noviembre de

El nacimiento de un festival único

Con el apoyo de los jóvenes del Jubilee Jazz Club, Roselló presenta la primera edición del Festival Internacional de Jazz de Barcelona con un menú inigualable de cuatro días en el Palau de la Música: Dave Brubeck Quartet, Max Roach, Sonny Rollins, Stan Getz con Astrud Gilberto y Gary Burton, y el Tete Montoliu Trío.

Nace el primer festival internacional de jazz de España con artistas de primer nivel mundial y fija así un listón de exigencia artística que ha perdurado seis décadas.

12 de noviembre de

«El fugitivo»: el concierto sin Miles

Horas antes de su actuación, Miles Davis huye a Nueva York dejando a la organización y a la banda sin margen de maniobra. Dos tercios del público reclaman la devolución del importe, pero Wayne Shorter, Herbie Hancock, Ron Carter y Tony Williams deciden subir al escenario.

El Wayne Shorter Quartet firma uno de los conciertos más creativos y apasionados de la historia del Palau y demuestra la madurez de un público que supo valorar la genialidad del cuarteto sin su líder.

El encuentro de dos gigantes: Miles Davis & B.B. King

Un día después de ofrecer uno de sus dos conciertos en el Palau (el primero se canceló), Miles Davis asiste como espectador al recital del rey del blues, B.B. King, que lo invita a subir al escenario. Con la trompeta de un músico de la banda de King, Miles dibuja unas frases de blues líricas y transparentes: un momento único en el que el trompetista mira atrás para reencontrarse con la raíz del género.

La pausa histórica

Asfixiado por la falta de recursos y la inestabilidad política de la Transición, el Hot Club tira la toalla al final de la edición de 1976. Barcelona se queda sin festival durante tres otoños consecutivos.

Este silencio de tres años genera la fractura entre el año de fundación (1966) y el recuento de ediciones de la muestra.

3. La transición y el nacimiento de TheProject (1980–1989)

La resurrección desde la trinchera urbana

Después de cuatro años de oscuridad, Valentí Grau, Víctor Jou y Enric Vilardebò resucitan la cita con cuatro conciertos en el Palau, con la intención de romper con todo aquello que creían que representaba el Hot Club de Barcelona.

Dizzy Gillespie se declara «casi catalán» en el escenario y el festival inicia una apertura hacia los nuevos sonidos y la cultura de club.

Tensiones en el piano y el debut de McFerrin

Keith Jarrett protagoniza un concierto histórico pero marcado por la inclinación del escenario del Palau y problemas de gestión. En la misma edición, un joven Bobby McFerrin debuta a voz sola dejando al público boquiabierto.

La muestra evidencia la necesidad de una gestión profesionalizada para estar a la altura de los grandes de la escena internacional.

8 de marzo de

La despedida de Chet Baker y el nacimiento de TheProject

Tito Ramoneda y Joan Roselló (que no tiene nada que ver con el creador del Jamboree) fundan TheProject y organizan en Zeleste el último concierto en Barcelona de Chet Baker, poco antes de que muriera en Ámsterdam. En otoño, la empresa asume la producción de la 20.ª edición del festival.

Aquel concierto marca el inicio del compromiso de TheProject con el festival: la empresa asume su producción en 1988 y la dirección ejecutiva plena a partir de 1989 para salvarlo de la desaparición o de la absorción institucional.

La salvación de la marca en la era olímpica

Con la puesta en marcha de la Olimpiada Cultural, la administración plantea absorber el festival de jazz dentro del Festival de Otoño. Ramoneda y Roselló comunican al delegado de Cultura del Ayuntamiento, Ferran Mascarell, que se niegan a dejar perder la identidad de la muestra.

TheProject asume el riesgo financiero privado y programa en el Palau d'Esports a Miles Davis y Pat Metheny, conciertos que salvan el festival e inauguran la etapa más estable y duradera de su historia.

4. Consolidación, ritos y retratos (1990–2008)

El eterno Ray Charles, el reloj de Nina Simone y los 60 de Tete

El festival celebra sus bodas de plata con un Ray Charles sin fecha de caducidad que enloquece el Palau de la Música Catalana. Nina Simone se convierte en la otra gran protagonista colgando un reloj gigante en el piano para medir de manera inflexible los 70 minutos de concierto. La 25.ª también conmemora los 60 años de Tete Montoliu.

La muestra se consolida como una cita indispensable en la que la tradición local y las glorias internacionales conviven al mismo nivel.

El adiós a Tete Montoliu y el nacimiento de Spain

La muerte de uno de los pilares de la historia del certamen, el maestro Tete Montoliu, convierte la 29.ª edición en un homenaje al pianista de la ciudad. Aquel mismo año, Michel Camilo y Tomatito se unen en el Palau para probar un proyecto que se convertiría en el mítico álbum Spain.

El festival consolida su capacidad de generar encuentros únicos entre la tradición del jazz, el flamenco y el sentimiento local.

La estabilidad de Damm y el debut de Norah Jones

La entrada de Voll Damm aporta una estabilidad financiera inédita a largo plazo. En la misma edición, una Norah Jones debutante llena el Palau pocos meses después de publicar su primer disco.

El festival asegura su modelo de organización privada con apoyo institucional para planificar su crecimiento con años de antelación.

El rigor del «Retrato de artista» y la cantera local

Joan Anton Cararach asume la dirección artística. Bajo su visión se introducen pilares estructurales como el «Retrato de artista», las clases magistrales en el Conservatorio Liceu, la Nit Fresh Sound y la proyección de jóvenes talentos locales como Llibert Fortuny.

El certamen deja de ser una simple sucesión de conciertos para convertirse en un proyecto cultural integrado, pedagógico y comprometido con la escena catalana.

La lección magistral de Dave Brubeck y la big band en el TNC

Dave Brubeck vuelve al certamen casi 40 años después de haberlo inaugurado en 1966 para dar una lección de vitalidad. Además, Chick Corea graba en DVD el directo con su banda Touchstone en el Palau y Llibert Fortuny llena el TNC con su XXL Big Band.

Se produce una unión perfecta entre la memoria de los fundadores y la fuerza de la nueva generación de músicos del país.

La génesis de ¡De Cajón!: el diálogo natural entre el jazz y el flamenco

La cálida recepción de figuras del género como Michel Camilo y Tomatito impulsa a TheProject a crear una marca propia para el flamenco: De Cajón!, un espacio de rigor diseñado para acoger la improvisación, el compás y la sabiduría del cante sin acotaciones puristas.

Desde su debut se convierte en un pilar estructural del otoño musical de la ciudad. La serie demuestra que el jazz y el flamenco no son universos distantes, sino dos maneras de profesar la misma verdad orgánica sobre un escenario.

40ª edición y el libro del festival

Las 40 ediciones se inauguran con un dúo de pianos entre padre e hijo marca de la casa, Bebo y Chucho Valdés. Bebo hace historia al ser el primer artista en recibir la Medalla de Oro del festival. Se presenta el libro histórico oficial 1966-2008: 40 ediciones de un festival único, escrito por Joan Anton Cararach y Guillem Vidal.

Se fija así la memoria de la muestra, lo que demuestra la solidez de un proyecto sostenido por el compromiso de su público.

5. La era contemporánea y los nuevos vientos (2009–2025)

La eclosión de la Sant Andreu Jazz Band

La formación pedagógica dirigida por Joan Chamorro actúa en el festival y revela al mundo el talento de una joven Andrea Motis y de una nueva cantera de músicos.

El festival se revalida como el gran escaparate y catalizador del talento surgido de las escuelas de música de Barcelona.

El legado de Wayne Shorter

El legendario saxofonista Wayne Shorter y su cuarteto, uno de los más grandes de la historia, se convierte en el gran nombre de la edición y protagoniza el ciclo de residencia de aquel año con un concierto monumental en L'Auditori.

Se reafirma el vínculo de afecto y respeto mutuo entre las grandes figuras de la historia del jazz y la ciudad.

Medio siglo de ediciones de jazz en Barcelona

Cincuenta ediciones ininterrumpidas de música desde la reanudación. Aquel año es inaugurado por Chucho Valdés, padrino del festival tras recibir la Medalla de Oro en 2014. Andrea Motis se reafirma como una de las referencias del jazz nacional protagonizando un dúo inédito con Ignasi Terraza, protagonista del «Retrato de artista» de aquel año.

Se consolida el festival privado de jazz más antiguo y prestigioso de España, mantenido gracias al compromiso de un público exigente.

La llama en tiempo de pandemia

Se celebra una edición excepcional con aforos reducidos, protocolos estrictos y un «Retrato de artista» dedicado a Sílvia Pérez Cruz. Debido a las restricciones por la pandemia, lo que debería ser el último concierto de La Locomotora Negra en el festival se convierte en una gira de despedida que acaba finalmente dentro de la edición 2021.

Se produce una demostración de resiliencia cultural: el festival no se detuvo y defendió el valor del directo cuando más falta hacía.

El espíritu indomable del demonio

La comunicación de la campaña de aquel año abraza la afilada cita de Henry van Dyke de 1921 («La música jazz fue inventada por demonios...») para reivindicar el carácter rebelde, marginal y sin concesiones del género.

Hay un posicionamiento conceptual firme de la marca contra la corrección política y la homogeneización comercial.

6. El presente: el Trienio de la Resolución (2026–2028)

El Trienio de los 60 Años: la resolución del desfase

En 2026 el festival cumple 60 años desde el primer acorde de aquel 3 de noviembre de 1966. En lugar de un único aniversario, TheProject diseña un trienio que se extiende hasta 2028, año en el que se alcanzará la 60.ª edición física, hecho histórico que cerrará definitivamente el paréntesis de los años setenta.

2026 marca el primer pilar de este diálogo: un manifiesto de resistencia analógica, rigor y fiesta que celebra el pasado, tutela el presente y garantiza el futuro de la música en directo en Barcelona.

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