El primer desembarco del jazz en la ciudad
Barcelona abre las puertas a un sonido nuevo llegado de Estados Unidos que aterrizó en la ciudad condal con una clara influencia parisina. Pronto, los espacios nocturnos de la ciudad se impregnan de esta fiebre urbana con la visita de figuras como Josephine Baker con la orquesta Demon's Jazz.
Barcelona empieza a establecer un vínculo visceral con el jazz y se posiciona como la puerta de entrada mediterránea de las nuevas corrientes europeas.