«No quiero demostrar nada con ese disco; lo que quiero es disfrutar de tocar con algunos de los músicos más increíbles que he conocido», explica el propio Mirabet sobre este proyecto original que le lleva hasta el jazz al frente de un cuarteto de lujo: Perico Sambeat, Albert Sanz, Doug Weiss y Jordi Rossy. Un homenaje íntimo al jazz clásico y al padre del cantante, trombonista y gran apasionado del género, concebido casi como una de esas sesiones clásicas de los años 50 y 60: «Grabamos todos juntos, mirándonos, conversando con nuestros instrumentos. Ha sido una experiencia inolvidable.»

