Es uno de los últimos iconos del jazz. Un artista insobornable que ha marcado su camino con una entereza genial. Ya desde el inicio, desde aquel día en Baton Rouge alrededor de 1950 en que unos espectadores desolados delante de un saxofonista que no tocaba lo que esperaban de él acabaran destrozándole el instrumento. Hoy, camino de los 80 años, Coleman continua en su mundo, más joven que muchos jóvenes que hacen, dicen, jazz. Su influencia es notable en todo el universo jazzístico y más allá, de John Zorn a los Red Hot Chili Peppers. Después de una larga ausencia de los escenarios catalanes, por fin vuelve a Barcelona Ornette Coleman. Música libre de verdad.

