En este año de celebración jazzística, nadie mejor que Bebo Valdés para dar el disparo de salida al 40 Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona. Erigido ya en uno de los iconos de un festival que ha visitado en seis ocasiones desde su debut en la sala Luz de Gas en 1998, mucho antes de las convulsiones mediáticas de Calle 54 y Lágrimas negras, Bebo, con 90 años recién cumplidos, compartirá con su hijo mayor, Chucho, un espectáculo a dos pianos que resume los vínculos que mantienen padre e hijo y que, a la vez, evoca los que este patriarca de la música cubana mantiene con el festival y con Barcelona, la ciudad, dice él mismo, donde más se le quiere y el único lugar del mundo donde ha presentado absolutamente todos sus proyectos: Juntos para siempre. Dos instituciones del piano extrayendo a fondo su química en una gira que podría ser la última antes de que Bebo, definitivamente, ponga punto final a su leyenda.

