Otro de los grandes debuts este año en nuestro festival. Un concierto de Nduduzo Makhathini, dicen, va mucho más allá de la música: es un viaje sonoro hacia los ancestros, el pasado, una especie de «conversación espiritual más allá de los límites temporales» (Noah Sparks, Treble). Combina Makhathini además todo su bagaje africano con un conocimiento profundo del piano jazzístico (McCoy Tyner suele mencionarse siempre como referencia), lo que hace de él una de las voces más singulares del jazz contemporáneo. Pasado, presente y futuro se funden en su propuesta de forma única, siempre al servicio del alma. El jazz del futuro está, también, en África.

