Concha Buika presentó el año pasado, en un Palau de la Música atestado, Mi niña Lola, la grabación que la ha llevado, hasta incluso, a la rigurosa selección de discos del periódico The New York Times. Ahora la cantante mallorquina de origen guineano vuelve al festival donde triunfó el año pasado, con una doble sesión, en Sant Cugat y en el Hospitalet. Es la última oportunidad para oír las canciones de este disco tan especial, de esta mezcla arrebatadora de África con los gitanos, el jazz, el tango y la copla. Una mezcla que se llama Buika, sinónimo de libertad y riesgo.

