Coincidiendo, atención, con el 40 aniversario de su debut en nuestro festival, la infalible Locomotora Negra se alía por primera vez con los Gospel Messengers de Ramon Escalé -entre los grupos más admirados del televisivo Oh Happy Day!- para un espectáculo de riguroso estreno que subraya la estrecha relación entre dos expresiones de una misma cultura: el gospel y el jazz. Inspirado en los célebres conciertos en el Carnegie Hall de 1938 y 1939 From Spirituals to Swing organizados por John Hammond, el programa es delicioso: Go Down Moses, Swing Low Sweet Chariot y otros espirituales de Louis Armstrong (en voz de un armstronguista declarado como Ricard Gili, incansable líder de la Locomotora), fragmentos de la Freedom Suite de Duke Ellington y otros cantos con capacidad para curarnos el alma. La Locomotora, 40 años después, sigue circulando a un ritmo trepidante.

